Málaga está siendo portada de todos los diarios nacionales por la noticia de que, en dos colegios de la ciudad, la denuncia por ruido de unos vecinos ha provocado la prohibición del uso de sus pistas para hacer deporte a miles de niños.

 

¿Es que estamos “chalaos” o qué?

Ahora que a nuestros mayores cada vez se les receta más levantarse del sofá para salir a hacer cualquier tipo de ejercicio, y nuestros paseos están llenos de gente de todas las edades haciendo deporte, y en un país con la tasa de obesidad más alta de la UE, quieren restringir los horarios de estos niños.

Los clubes deportivos somos (y hablo en primera persona) entidades en las que entrenadores, padres, familias enteras invierten muchísimo tiempo y dinero, para promocionar el deporte, para que los chic@s participen en algo que les va a aportar cosas, más allá del deporte, que no deberían faltar en la educación de cada niño.

Los que intentamos promocionar el deporte y hacer cosas más allá de cualquier iniciativa privada, nada más que recibimos palos en las ruedas, instalaciones deficientes, empleados que no tienen horas para ofrecer un servicio, y un sinfín de problemas, y nos cuesta muchísimo obtener la colaboración de los responsables que gestionan nuestros impuestos.

No vamos siquiera a hablar del flaco favor que le hacemos a nuestra flamante “Málaga Capital Europea del Deporte 2020” con este circo mediático que habrá sido probablemente causado por una falta de coordinación entre los concejales y responsables de los departamentos municipales.

Esto ha generado una corriente de apoyo que ha llegado a suspender la jornada de liga de baloncesto base en toda la provincia bajo el lema #SinBotesNoHayParaíso, y el apoyo de grandes nombres del baloncesto y el deporte patrio, con lo cual el tira y afloja continúa. Todo esto te da mucha vergüencita sobre todo cuando ves las instalaciones deportivas en otros lugares, y sobre todo la voluntad de facilitar el trabajo por una cultura deportiva de calidad. Nos enorgullecemos de Pau Gasol y Rafa Nadal, pero nos olvidamos que el próximo Gasol puede estar haciendo ruido ahora en las pistas de Puerta Oscura y sobre todo, que el deporte no es solo para Nadal, el deporte es PARA TODOS.

Espabilen señores, menos palos en las ruedas, MÁS HORAS, MÁS PISTAS, MÁS DEPORTE.