Quiero contaros hoy una historia personal. La historia del equipo de chicas mayores de 3ste Voley.

Cuando surgió la oportunidad de entrenar a este grupo de “patitos feos”, sabíamos que el crecimiento y las metas iban a ser mas cortas que en otros clubes. Iban a tener muy complicado ganar con tan poco margen y en tan poco tiempo. En una categoría juvenil, en la que muchos clubes llevan muchos años de trabajo, o directamente no son su prioridad, ellas iban a empezar desde  cero.

¿Qué nos llevó a implicarnos de lleno con ellas?

El deseo real que tenían por esto. No importaba perder, ganar o sufrir. Querían sentir esta competición.

Una de mis frases de cabecera es “Enseñar es vivir en la piel de otros”. 

Para mí, entrenar (o enseñar, no tengo tan clara la diferencia), no es cualquier cosa. Es un proceso íntimo, que no hago para que hablen de mí, por ganar dinero, o conseguir resultados deportivos. Me hace feliz ver personas felices jugando al voleibol. Y lo hago porque me nace así. De una idea. No sé si es mejor o peor. Es como me sale. Las personas que nos ven desde fuera también se dan cuenta. Ven a un equipo que ha empezado tarde a competir, pero que se preocupa poco por eso. Reconocen que somos un equipo que tiene algo especial. De eso tenemos que sentirnos muy orgullosos. No sé cómo habrá salido, pero lo que sí sé es que me he dejado el alma en ello.

He intentado aportar lo mejor de mi, ofrecer algo que me hubiera encantado que alguien hubiera hecho por mi, dejar un poquito de mí en cada una, e intentar hacerlas sentir parte, o mejor dicho, hacerlas sentir. Así, en general.

Sin embargo, reflexionando sobre esto, te das cuenta de que es justo al revés. Es muchísimo más lo que recibo que lo que doy. Y mucho de ellas ya estará siempre conmigo.

Y ahora me dirijo a ellas, a las “mayores“, para darles un inmenso GRACIAS. Gracias por querer acompañarnos en esta locura creciente, gracias por querer vivir esto con la pasión y el compromiso que supone, gracias por haceros imprescindibles,  gracias por sufrir a veces pero estar siempre, y gracias por todas las ‘little things’ que hacéis para que esto funcione. Gracias por huir de lo mediocre, por rechazar todos los días el “más o menos”. Gracias por sumar antes que restar. Gracias, al final, por acompañarnos en este sueño. Es un lujo, y un tremendo orgullo ser vuestro entrenador. Y disculpadme si alguna vez os he podido hacer daño, pero creo que habéis aprendido mucho y, ahora, salís ahí afuera con más valores, más maduras, comprometidas y luchadoras.

Hacedme caso, con estas niñas iríais hasta a la guerra. Se lo merecen todo.

 

foto blog

 

Así que si miramos el significado de la palabra ganar…

Ganar: 

  1. 
Adquirir una cosa, generalmente algo bueno, con el trabajo, el esfuerzo o la suerte.


Creo que si, que GANAMOS.